Todo el que me conoce sabe que me encanta hablar de cacas, es un tema que antes o después acaba saliendo en mi conversación. Hace poco entró en la agencia una campaña para concienciar a la gente de Arroyo de la Encomienda de que recogiera la mierda de su perro y no dude en decir “¡Me lo pido!“. El problema era grave, lo arroyanos son cerdetes.

Así que pensamos en hacer algo que llamara la atención y arrancamos publicando en el periódico del municipio esta noticia: Arroyo de la Encomienda es el pueblo con más suerte de España. Poco después,  una gran manada de simpatiquísimos carlinos invadieron el pueblo y con ellos cientos de cacas. Cuando se descubrió que eran de pufo tardaron muy poco en desaparecer, grandes y pequeños se hicieron con una… ¿Quien podía resistirse a este adorno sin igual? Nadie. Tres días tardaron en desaparecer.

carlino

La campaña también se apoyó con vallas, marquesinas, folletos e incluso con la presencia de una “hombre-perro” que ponía las pilas al pueblo arroyano. Tuvo un montón de repercusión en los medios y yo más contenta que unas castañuelas. De todo os podéis enterar aquí o en este vídeo:

Después de lanzar la campaña, me entero de la última acción de guerrilla de mi admirado Boris Hoppek que llena el Paseo de Gracia (Barcelona) de unas caquitas más que asquerosas. Espléndida.

Imágenes: LaMonoMagazine

Y al poco descubro otra caca-campaña, esta vez de mano de uno de los grandes.
CACAS EXPRESS: un proyecto brillante.

Parecía que la mierda me perseguía y es que le das una patada a una piedra y aparece un mojón. Estas son algunas cacas ilustradas o ilustres cacas de dudosa reputación, todas ellas: buena mierda.

 

cacas_variasss

La caca mágica, Pee & Poo, el cacafrutti de Bakea, el Sr. Mojón, la inseparable relación con el papel higiénico, las felices cacas-kawai que son super cute o las cacas que predicen el futuro son algunas de mis preferidas.

Pero ya es hora de dejar de echar mierda por la boca… Me despido con un clásico de mi infancia, una canción que canté y baile con mi hermana hasta la saciedad. Un subidubi:

Un saludo y ¡mucha mierda, peña!